Una CLAVE para VIVIR MÁS Y MEJOR este 2019. Crea, ama y cuida a tus amigos… ¡Ah! Y no olvides que la tristeza se pega

Paco ÁvilaY es que actualmente existe un floreciente cuerpo de conocimiento que demuestra la influencia de tu red de conexiones sociales, es decir, de tu red de amigos, de transmitir, de forma similar a como lo puede hacer el virus de la gripe, tanto estados de ánimo como algunas enfermedades. Por tanto, tu red de amigos genera una estructura de conexiones sociales capaz de transmitir o “infectar” emociones y comportamientos a las demás personas que conforman la red.

Fue el prestigioso médico y sociólogo actualmente de la Universidad de Harvard, Nicholas Christakis, el que comenzó a estudiar sistemáticamente la influencia de tu red de amigos sobre la probabilidad de padecer determinadas patologías. En sus primeras investigaciones, allá por el año 2005, estudiaron la probabilidad que tenía una persona de sufrir obesidad, actualmente considerada una de principales epidemias del mundo desarrollado, en función de la existencia o no de amigos obesos dentro de tu red de conexiones sociales. Tras estudiar a más de 12.000 adultos demostraron que si tenías un amigo obeso dentro de tu red amigos la probabilidad de que tú terminaras siendo también obeso se incrementaba en un 54%. A riesgo de parecer banal, actualmente podemos afirmar que tener un amigo obeso aumenta significativamente tu riesgo de padecer obesidad.

Por otro lado, se ha demostrado que no activar y cuidar tu redes de conexión social multiplica por diez tus probabilidades de sufrir otra de las principales epidemias que está arrasando actualmente nuestro mundo, la Soledad. Con relación a la soledad me gustaría enfatizar que algunas investigaciones recientes sugieren que las personas que sufren soledad tienen un 50% más de riesgo de muerte que las personas conectadas socialmente. De hecho, en la Convención Anual Americana de Psicología celebrada el pasado año, se concluyó que la soledad prolongada puede llegar a ser igual de dañina que el tabaquismo y que, según la prestigiosa psicóloga Julianne Holt, la soledad es la nueva pandemia del siglo XXI.

En este momento sabemos que las conexiones sociales mantenidas a largo plazo transmiten hábitos de vida que, mantenidos en el tiempo, provocan enfermedades. Ahora es inevitable que no hagamos la siguiente pregunta: ¿Es posible que nuestra red de conexiones sociales pueda transmitir también estados de ánimo? Es decir, ¿es posible que la alegría, la tristeza, el miedo, etc., mantenidas en el tiempo, se puedan transmitir como lo hace el virus de la Gripe dentro de nuestra red de amigos?

Son muchos los investigadores que están intentando demostrar esta cuestión, no obstante y, al menos a mi juicio, es nuevamente Chirstakis quien lo consigue de forma creativa. En el año 2010 elaboró una red de conexiones sociales de amigos de un gran número de personas y a todas ellas las clasificó en función del estado emocional en el normalmente se encontraban: alegres, tristes e indiferentes. A partir de aquí, realizó un seguimiento de dos años de esa macroestructura de conexiones sociales tanto a nivel de su estructura, es decir, en función de la evolución del número de amigos de cada uno de los participantes, como a nivel emocional, es decir, en función de la evolución del estado de ánimo de cada uno de ellos. Y efectivamente, tal y como posiblemente se imaginan, sus investigaciones han demostrando que las personas tristes transmiten tristeza en sus red social de amigos y hacen que algunos amigos que eran anteriormente indiferentes o alegres se vuelvan tristes e igualmente a la inversa para los grupos con amigos alegres.

Antes de finalizar esta breve entrada es importante matizar que cuando hablo de redes de conexión social no me estoy refiriendo, en ningún momento, al nuevo entorno de comunidades sociales y redes virtuales sino a las conexiones físicas, de gente que se ven, se tocan y se sienten. Los que me conocen, saben bien que estoy totalmente a favor del uso moderado y con sentido común de las redes sociales virtuales, ya están ayudando a mucha gente a comunicarse más, fortalecer sus vínculos y a romper con la soledad. Pero no podemos caer en los tres grandes peligros que para mí encierra el uso desmesurado de las redes sociales virtuales: el primero, creer que la fuerza, la riqueza y la energía que tiene un contacto físico real con un amigo es igual o muy similar al contacto virtual; el segundo, confundir el número de seguidores con el número de amigos; y el tercero, pensar que el número de “me gusta” o de interacciones en la red social virtual se relacionan con tu relevancia a nivel personal, o lo que es mucho más peligroso, llegar a creer que tu estado emocional en general y tu autoestima en particular dependen del número y evolución de esas interacciones.

A modo de conclusión, podemos afirmar sin riesgo de ser poco meticuloso, que a la receta para vivir más tiempo y con mejor calidad tenemos que añadirle indiscutiblemente el socializarnos más. Por tanto, a la actual fórmula de la longevidad=(movernos más + comer mejor), tenemos que añadirle el socializarnos más, quedando la fórmula de la longevidad= (movernos más + comer mejor + socializarnos más). Entiendo que a medida que avanzan las investigaciones podremos añadir algún que otro componente y matizar con más detalle los tres inicialmente descritos. Os deseo mucho TAOS (Tranquilidad, Alegria, Optimismo y Salud) para afrontar y disfrutar conscientemente este año 2019. ¡¡Buen camino!!

7 comentarios en “Una CLAVE para VIVIR MÁS Y MEJOR este 2019. Crea, ama y cuida a tus amigos… ¡Ah! Y no olvides que la tristeza se pega

  1. Agradecido Paco, amigo mío por tu gran artículo.
    Yo añadiría un elemento fundamental a la fórmula: Amor, poner el corazón en lo que hacemos.
    Donde hay Amor siempre hay Alegría.
    Parafraseando a Madre Teresa de Calcuta: «Nunca sabremos el poder de una sonrisa 😊».
    Un fuerte abrazo 🤗

  2. Muchas gracias por tus buenos consejos,lo practico a diario para mi y para los que me rodean tenemos la obligación de trasmitir alegría aunque ése tu no estés tan contento pero quien está a tu lado lo necesita.

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